Friday, January 28, 2005

O sólo escribir

Llevo horas delante del ordenador, y todo lo que hago no me sirve de nada. Ayudo a mi compañera de piso, M, a hacer un trabajo porque ella en su momento me dejó un trabajo suyo para que yo lo entregara también, ya que no tenemos los mismos profesores. Sé que le debo algo, pero estoy cansada de todo esto, qué le voy a hacer si soy egoísta y pienso que el trato fue injusto, podría haber estudiado hoy, la semana que viene tengo 4 exámenes, pero no, sigo aquí, y aún me quedan horas para terminar. Quiero desaparecer en la memoria de todos, dejar de existir directamente, sinceramente. Sumergirme en el lecho de un rio y dejarme llevar por la corriente. Qué poco sentido tiene todo. Que haya dejado de escribir para sólo descubrir que las palabras ya no me obedecen, que golpeo las teclas del teclado sin la pasión que antes me aturdía, que antes tenía la necesidad de escribir y que ahora sólo me ahoga el hecho de haber olvidado cómo se llora a través de las manos, cómo se siente a través de las palabras. Y que lo primero que escribí es cierto, pero ésa no soy yo, es mi extremo despegado del cuerpo y del sentido de orientación, sin equilibrio. Me odio por necesitarte y por haberte abandonado. Te necesito, pero ya no estás ahí para mí. Vuelve, por favor.

Tuesday, January 25, 2005

Nadie.

Nadie es capaz de comprender lo afortunados que somos. En esta tierra, en esta época de la vida que nos ha tocado vivir... por cualquier razón somos afortunados, y no queremos verlo. Ni siquiera los telediarios nos ofrecen una realidad comparable a la nuestra, hace tiempo que las noticas dejaron de informar para sólo vendernos imágenes, para parodiar otra película de serie B. Hoy me siento totalmente derrotista, odio el cielo, mi porpia dejadez a la hora de decidir mi futuro, las ganas de mandarlo todo a la mierda y comenzar en otro lugar lejos de aquí, lejos de todo lo conocido para así conocer con nombre y apellidos lo que es la soledad. Sentirme alejada, aun por mi propia voluntad, de todo ser humano que pueda arrojar amor a mi corazón. Estoy cansada de esperar de los demás lo que ellos encuentran en mí, o que al menos intento. O descubrir que aún puedo ser más rastrera si quiero, que siempre habrá un escalón debajo del mío sobre el que caerme. El otro día hablé conmi compañera de piso sobre marcharnos de donde estamos, ella, D y yo, juntas. No quiero vivir con D más, estoy cansada de que una gran amiga haya dejado todo rescoldo que quedaba sin apenas importarle. Me duele que todo esto le importe menos que a mí, cuando ella ha sido la culpable. Que no sea capaz ahora de ir a mi cuarto a charlar conmigo. Me jode que no pueda ser yo quien le cierre la puerta de mi espíritu, como casi he hecho ya, cuando hace tiempo que necesito leer a escondidas su blogg para enterarme de su vida, porque hay cosas que no es capaz de decirme. Odio esta situación, y en plenos exámenes odio no sentirme con fuerzas para afrontar el mañana, ni todos los mañanas que me quedan.

Monday, January 17, 2005

La cuenta atrás

Hace dos sábados me masturbé en el baño de una discoteca. Fue el sólo hecho de pensarlo, de recordar que siempre lo había tenido como un lugar morboso, para que mis manos comenzaran a adentrarse en mí. Fue increíble. Tardé mucho, y como era en una discoteca/pub de mi pueblo, sabía que la gente que aporreaba el otro lado de la puerta podían ser conocidas mías. Cuando salí del baño, mi cara era lo más descompuesta que podía imaginarse alguien. Me tiré 5 minutos enjuagándome la boca, intentando borrar los restos de un vómito que nunca había existido, mojando mi cara con cuidado del maquillaje, perdiendo el tiempo frente al espejo. Iba a salir cuando una conocida me preguntó que si había bebido demasiado, y con una cara aún de 3 pares, le contesté que un poquito. Cuando salí del baño, me sentí muy bien. Alguien debiera haberme dado un Oscar. Qué le voy a hacer si no puedo dejar de pensar en lo mismo, siempre. Busco desesperadamente el amor verdadero cuando lo único que quiero es hacer el amor como en las películas, con la pasión en cada centímetro de mi piel, de su piel, como si esa noche fuera la última de nuestra vida, porque puede que sea nuestra última. Y qué si le tengo miedo a que me hagan daño en todos los sentidos, si tengo miedo a que me utilicen como otros han hecho ya, que por dejar actuar a mis instintos me siento mierda cada vez que me miro al espejo, que no puedo evitar ruborizarme de vergüenza al recordarlo, y a veces ruborizarme de deseo, y desearlos, con asco y ... asco. Que me gustan casi todos los tios de mi alrededor, a mi compañero de grupo y de clase me lo imagino besándome, encima mío; a mi vecino me lo imagino andando juntos de la mano, besándome en el cuello, abrazándome; a otro vecino, no sé, está ahí pero esto es lo peor, soy una depravada que sólo busca amor. Soy una ninfómana romántica. Ninfómana que no se come nada, pero eso no tiene nada que ver, se puede serlo de corazón, ¿por qué no?