O sólo escribir
Llevo horas delante del ordenador, y todo lo que hago no me sirve de nada. Ayudo a mi compañera de piso, M, a hacer un trabajo porque ella en su momento me dejó un trabajo suyo para que yo lo entregara también, ya que no tenemos los mismos profesores. Sé que le debo algo, pero estoy cansada de todo esto, qué le voy a hacer si soy egoísta y pienso que el trato fue injusto, podría haber estudiado hoy, la semana que viene tengo 4 exámenes, pero no, sigo aquí, y aún me quedan horas para terminar. Quiero desaparecer en la memoria de todos, dejar de existir directamente, sinceramente. Sumergirme en el lecho de un rio y dejarme llevar por la corriente. Qué poco sentido tiene todo. Que haya dejado de escribir para sólo descubrir que las palabras ya no me obedecen, que golpeo las teclas del teclado sin la pasión que antes me aturdía, que antes tenía la necesidad de escribir y que ahora sólo me ahoga el hecho de haber olvidado cómo se llora a través de las manos, cómo se siente a través de las palabras. Y que lo primero que escribí es cierto, pero ésa no soy yo, es mi extremo despegado del cuerpo y del sentido de orientación, sin equilibrio. Me odio por necesitarte y por haberte abandonado. Te necesito, pero ya no estás ahí para mí. Vuelve, por favor.
